Es difícil esperar por algo que tu sabes que nunca pasará, pero es aún más difícil renunciar cuando sabes que es todo lo que quieres.
Y aquí estoy (de nuevo) entregándolo todo con el riesgo de no ganar nada.
Nadie sabrá jamás la cantidad de veces que fantasee con mi muerte, las veces que planee suicidarme,las otras mil veces que estaba despidiendome de todos los que amo, sin que lo notarán. La eternidad de veces, que después de todo, seguí adelante